Diferencias entre juego saludable y juego patol贸gico

Diferencias entre juego saludable y juego patol贸gico

El beneficio y el perjuicio del juego pueden estar separados por una fr谩gil frontera si no se hace un uso adecuado de 茅l. En s铆 mismo, el juego debe ser una diversi贸n inofensiva que pueda contribuir a la ejercitaci贸n de las capacidades cognitivas, a la vez que potencie las relaciones familiares y sociales. Ahora bien, el juego nunca debe condicionar el resto de aspectos de una vida sana y activa.
A veces, apostar algo de dinero en una partida puede favorecer una mayor implicaci贸n en la actividad. En peque帽as dosis y de manera controlada no tiene por qu茅 ser perjudicial. A fin de cuentas, mucha gente rellena quinielas o bonolotos, mucha gente compra loter铆a, etc. y no se observa nadamalo en ello. Del mismo modo, la visita a un bingo o a un casino puede ser una oportunidad para compartir una entretenida velada con amigoso conocidos, pero se torna en un arriesgado acto cuando est谩 relacionada con una necesidad, con una acci贸n casi compulsiva y, en cualquier caso, cuando relega a un segundo plano toda una vida personal, escapando a la voluntad de control de quien est谩 implicado en una forma de juego patol贸gico.
El juego se considerar谩 como una actividad saludable siempre que quien en 茅l participe…
– Dedique al juego unos momentos concretos de su vida cotidiana, sin descuidar nunca obligaciones u otros h谩bitos saludables.
– En caso de apostar dinero en alguna ocasi贸n, sea con conocimiento de la puntualidad del acto y, en cualquier caso, el gasto sea m铆nimo con respecto a su nivel de ingresos.
– No tenga problemas en interrumpir la actividad siempre que las circunstancias as铆 lo requieran o cuando sea necesario volver a rutinas cotidianas.
– Perciba el juego como una posibilidad m谩s del conjunto de activida des sociales, recreativas y, en definitiva, de estilo de vida saludable que existen.
El juego se convierte en algo pernicioso cuando…
– Experimente un intenso placer o una inusual satisfacci贸n que le lleve聽 a evadirse de cualquier problema que le afecte.
– Llegue a desarrollar una dependencia emocional del juego que afecte de forma negativa a su vida personal, familiar y profesional y/o social.
– Se muestre preocupado por el juego (reviviendo experiencias pasadas de juego, planificando constantemente la pr贸xima partida o, si es el caso, pensando en la forma de conseguir dinero para seguir jugando).
– Se muestre intranquilo o irritable si no puede jugar o si intenta disminuir la frecuencia de juego.
– Sacrifique obligaciones familiares, sociales u ocupacionales para poder jugar.
– Llegue a mentir a familiares, amigos y dem谩s para ocultar su grado de implicaci贸n en el juego.